A veces sentimos ansiedad, tristeza o confusión. Otras veces lo que duele no tiene un nombre claro. La psicoterapia es un espacio para comprender lo que nos pasa y encontrar una forma diferente de vivirlo.
Motivos frecuentes de consulta
Ansiedad y malestar emocional
Ansiedad, estrés, obsesiones, bloqueos, inseguridad, sensación de desbordamiento.
Estados de ánimo y desmotivación
Tristeza persistente o depresión, irritabilidad, apatía, pérdida de interés o sensación de vacío.
Autoestima y relación contigo mismo
Sentirse insuficiente, dudas constantes, autocrítica, dificultad para tomar decisiones. Puedes leer más sobre el trabajo con la autoestima aquí.
Relaciones y vínculos
Dificultades en la relación de pareja, separaciones, dependencia emocional o problemas para poner límites, abordados en un espacio de terapia individual.
Sueño y descanso
Insomnio, dificultad para desconectar, inquietud nocturna cuando el malestar emocional interfiere en el descanso.
Momentos de cambio vital
Rupturas, duelos, crisis personales o etapas de transición que generan incertidumbre.
Orientación psicológica
A veces no necesitas iniciar un proceso largo. Quizás estás atravesando una situación concreta que te supera: una separación, un conflicto familiar, una decisión importante.
En estos casos podemos trabajar desde la orientación psicológica, con un número reducido de sesiones centradas en ayudarte a situarte y recuperar claridad.
Asesoramiento familiar
También ofrezco acompañamiento en procesos de maternidad y paternidad, especialmente cuando aparecen dudas, culpa o dificultades en la relación con los hijos.